domingo, 18 de junio de 2017

Unos días buenos, otros no tanto.

Después de descansar el Domingo llego al Lunes con más ganas y fuerzas para trabajar. Una cosa es el estado físico y otra el palo mental que te da un Lunes cuando ves que no se acercan al taxi ni los mosquitos. Es desesperante.

N° 140 Como de costumbre hacemos el relevo en Estación Central. Que Dani me diga que ha estado la mañana chunga no  hace presagiar nada bueno. Preparo mis cosas, los cables, las libretas, móviles y listo, venga, estoy preparado, vamos allá. Pasa un rato, venga vamos. Media hora, vamos allá. Tres cuartos, ahora, venga. Doy unos golpes con los dedos al móvil ¿Que pasa, está roto? ¿Porque no suena?  Una hora y cuarto después de empezar entra el primer servicio. Recojo a una chica en la Bazán para llevarla al Bahía Sur, donde antes estaba el Bar Guanche. Un bar de un señor de Tenerife que abrió en Bahía hace bastantes años, cerró y volvió a abrir nuevamente en el centro comercial pero en un local más pequeño. Al final las franquicias han acabado por hundirlo y hace poco que ha cerrado.

N° 141 Decido ubicarme en la Plaza del Rey. Todos los compañeros hablan de lo mismo, lo mal que va la tarde. Allí se sube un cliente asiduo, pero esta vez en un recorrido diferente, siempre suele coger taxi a eso de la 1:30 de la mañana en la parada de Borrego pero esta vez es por la tarde y hace parte del recorrido habitual pero a la inversa. Lo llevo hasta Borrego. No suele hablar mucho.

N° 142 Servicio desde el Plaza. Sube una madre con el niño para llevarlos hasta calle Santo Domingo. Si hubiera habido más botones en la parte trasera del coche, el niño los hubiera apretado. No le faltó nada por tocar. La madre me paga con un billete de 50, no tenía cambio en ese momento así que le digo que voy a cambiar en la tienda que hay justo donde he parado. Misteriosamente saca del monedero los 3.70 euros de la carrera y me paga. ¿Será un truco para no pagar?

N° 143 Desde la parada del Plaza me sale un servicio, recoger en Avenida Al Andalus. Dos señoras se despiden​ y una de ellas sube. A los Gallos me dice. Pensaba que era una calle en la urbanización de los Pájaros, le pregunto por donde queda y me dice que los Gallos es una urbanización de Chiclana!!! Qué alegría! Con lo mal que va la tarde! Desde el sábado hay un problema con el taxímetro y no va bien. La señora muy honrada me lo dice que a ella le suele salir mucho más caro. Le cobro lo que está estipulado en la hoja de tarifas.

N° 144 Servicio desde el Callejón nuevo hasta la Casería. Un matrimonio mayor que si mediar más palabras me pide los lleve hasta la calle Magallanes.

N° 145 Servicio de Eurotaxi! El señor que recojo en la Plaza del Rey, hasta Torcuato Cayón. La mujer y la hija se venían quejando de lo que tarda la central en contestar al teléfono. Y que ayer tuvieron el mismo problema. Le dejo mi número y les pido que me llamen cuando no tengan respuesta de la central. Al solo haber 4 Eurotaxi en San Fernando, la competencia es muy dura, y hay que buscarse los cliente fijos.

N° 146 Servicio desde la Iglesia de la Ardila. Un señor mayor me espera, quiere ir a la plaza del Rey. Pulsa el botón para bajar la ventanilla, se baja por completo. No le da tiempo. No sabe como subirla y le explico que hay que darle de abajo para arriba. Le da y sube por completo. Los muertos de la ventanilla! ¿A esto que le pasa joé? Me dice. Tiene usted que darle y cuando quiera que pare le aprieta usted otra vez. No le da a tiempo, se baja del todo. La sube y yo intento pararla desde los botones de mi puerta. Él también lo intenta y entre que él le aprieta para arriba y yo para abajo se sube la ventanilla por completo. Bueno, pues ya estamos en la Plaza del Rey. Se ríe diciendo que ha sido ligero que con el meneo de ventanilla no se ha enterado del viaje.

N° 147 En la parada de Borrego suena un servicio para Avenida Al Andalus. Srta Sara pone. La aplicación me da una dirección equivocada. Y no hay nadie donde me dice. Pido que me llamen al cliente y cuando llaman desde la central me da la chica la dirección correcta. Es Sara la ex novia de mi sobrino Yeray. Que cuando miro el móvil veo que me había escrito para que fuese a recogerla a ella. No me había dado cuenta y llamó a la central. Casualmente estaba yo más cerca y me asignan el servicio. Venía de una fiesta en  Chiclana con sus amigas y decidió no llevarse el coche. Fué en autobús y para su casa se pilla un taxi, como tiene que ser.

N° 148 Estoy en la parada de Estación Central y llevo un buen rato parado. Me ha dado tiempo de limpiar el coche por completo. Y casi cuando iba a dar una cabezada contra el volante, suena un servicio. Sube en la Casería una chica para ir a la farmacia de guardia en la calle San Rafael. Me dice que la espere a compre las medicinas. Termina y de vuelta a su casa. El marido tiene coche pero es él quien se a puesto malo. Las medicinas le han costado 90 céntimos y el taxi 9.50 euros. Dice que cuando se entere el marido para la próxima vez va a ir él a la farmacia aunque sea arrastrándose.

Pues hasta aquí lo que dió de sí el triste Lunes. No quiero pensar que siempre será así, espero que un Lunes próximo, tenga tanto trabajo que tenga que repostar gasoil dos veces y haga 2.500 kilómetros o que siendo Lunes me toque una Bonoloto. Qué también me vale.

Hasta mañana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario