Los primeros días de trabajo me fueron muy bien. Sería por la novedad y los nervios pero no estaba cansado. Después de una semana y pico ya se nota el cansancio. También tengo que decir que el trabajo ha sido una locura. Cada vez hay más, el buen tiempo, las vacaciones de unos, el trabajo de otros y la Feria de Chiclana me han tenido entretenido. El coche está aguantando como un campeón y espero que siga así al menos hasta que llegue el nuevo. Aunque tengo muchos clientes atrasados, seré fiel y dedicaré una mínima historia a cada uno de ellos.
N° 74. Como siempre, relevo en la estación Central. Al poco una señora llega del tren que viene de Cádiz. 37 grados hacen que la señora corra al taxi y suba. Al bahía Sur. El aire acondicionado no es una cosa que se note rápidamente, lleva un proceso y si el coche está parado cuesta que se note al arrancar.
N° 75 En la misma parada donde se baja N°74 sube una señora y su hija. Saluda la hija y la señora pregunta por el aire. Sí señora, está puesto. A medio camino vuelve a preguntar. ¿Esta puesto el aire? Sí señora no lo oye, si parece esto un avión!! Le dije. Responde la hija: No, no le oye, está sorda. A la llegada si que se notaba el fresquito.
N° 76 Servicio de eurotaxi. Subo a una señora, tiene calor y no tiene ganas de ir hasta la Cruz Roja con "toa la caló". Yo encantado, y ella con el aire acondicionado más.
N° 77 En calle Juan de Austria recojo a un señor. Solo dice: Al Plaza, por la parte de atrás. Me resulta un poco incómodo ir todo el camino en silencio. Pero si el cliente no es muy simpático prefiero callar.
N° 78-79-80 Tres servicios de eurotaxi seguidos! En el primero llevo a una señora a la peluquería. En el segundo van una señora y su hija a la iglesia y en el tercero llevo un ¿Carrito de bebé? Si, la señora no sabe como cerrarlo y necesita un taxi en el que entre el carro sin cerrar. Ahí estoy yo.
N° 81 y 82 Con el jaleo que estoy teniendo no me da tiempo ni de apuntar algo que me recuerde estos dos servicios. Solo tengo la ruta, 81 Al Andalus - Bonifaz y 82 Mazarredo - Iglesia Mayor. Tendré que ser más explicito en las descripciones.
N° 83 Recojo a un chico que va para el colegio Liceo. Es taxista en Cádiz y me aconseja que mientras menos baje del coche mejor. Lo dice, para que no de explicaciones a nadie, que los compañeros no son tan compañeros. Para mí, es pronto para hacer una valoración de la gente con la que trabajo, pero mi forma de ser tampoco es de llevarme mal con nadie y en general estoy contento con los que he conocido. Al tiempo.
N° 84 Sube un chico y me pide que lo lleve a Plaza del Rey. Subió hablando por el móvil, fue todo el camino hablando por el móvil y se bajó hablando por el móvil. Al parecer su novio se había despertado mal de la siesta y no le gustaba su "tonito".
N° 85 Sube de nuevo la clienta que recojo en la pastelería y la vuelvo a llevar cerca del Telepizza. Ya empiezo a conocer a clientes asiduos.
N° 86 Un cliente pide taxi que sea alto para llevar unas cosas desde la calle Real. Al llegar me espera un chico joven, con tatuajes, piercings, la gorrita a un lado y en su puerta, la tele, la play, el dvd, los altavoces y toda la ropa en bolsas de basura. Madrileño, está trabajando en la instalación de gas natural. Hace dos días que llegó y se ya sé ha peleado con la Mama. No la aguanta y mejor que se vaya antes de que se ralle y se le vaya el boli. No había manera de que entendiera que solo tiene a esa madre, aunque la Mama, desde la escalera le gritara: Y el puto perro también te lo llevas!
N° 87 Servicio para la Casería, me guía y aprendo otra calle, Rafael Ortega. Me paga con 50 euros, la tarde ha ido bien y no tengo problemas con el cambio.
N° 88 Servicio en calle de la Cruz Roja. Una madre sale con su hija del portal. La chica tiene alguna minusvalía que le impide moverse con normalidad. Se ha caído en casa y se ha echo un corte en la mano. El padre baja corriendo también. Hospital San Carlos. Por el camino van diciendo que allí la mirarán muy bien, que por desgracia tienen que ir a menudo. Pero siempre la atienden la mar de bien.
N° 89 Al salir del hospital me suena un servicio, recoger en hospital. Media vuelta y recojo a unos ancianos. El señor se encontraba un poco mal y le costaba respirar. Le han puesto el oxígeno, han estado cerca de dos horas. Pero ya se encuentra mejor y solo quiere llegar a casa y acostarse, que nunca está despierto a esa hora. Coinciden en el buen trato recibido.
N° 90 Salir del hospital y nuevo servicio. A la Casería otra vez! Sube un chico que quiere que lo lleve hasta las Torres. De madrugada las calles están vacías y en un gustazo conducir así.
N° 91 Es tarde y no hay nadie en la parada del Plaza, decido acercarme a ver si sale el cocinero de Santi. Efectivamente! Mientras limpio los cristales lo veo venir. Le digo que lo esperaba y se alegra. Hablamos del trabajo en la hostelería, de lo bien que se vive en Cádiz e incluso de la falta de respeto que tienen algunos con su madre. El no, para él su madre es una santa. Amén.
N° 92 Servicio para clínica Isla Salud. Sale corriendo una chica, es la doctora de urgencias. Me pide que si puedo ir por la calle Real a su destino. Me pide que espere. 10 minutos después sale. A un señor mayor le ha dado un ataque de ansiedad, no es nada grave me dice que a los abuelos a veces lo que les pasa es que están solos y necesitan que alguien le hable.
N° 93 Servicio del hospital San Carlos a la Bazán. Una señora con su hijo vuelven a casa. Han estado en urgencias, la hermana de ella se ha puesto mala y hasta que no ha llegado el marido no se ha podido ir. Parece que no ha sido nada grave. El niño se alegra porque es tarde y mañana no irá al instituto.
N° 94 Casi he terminado la jornada. Estoy en la parada de la estación, no hay mucha gente trabajando y sale un servicio para recoger bastante lejos. Una pareja se despide. Él sube al taxi y me dice ¿Que aburrimiento no? ¿Que hacemos? Vamos a dar una vuelta por ahí, que sé yo, al puti me dice. Le digo que ahora mismo no puede ir a un sitio mejor, aparte que es lo único que está abierto para tomar una copa. Va colando... Al puti, al puti! Le dejó caer una tarjeta con con una copa gratis de la sala. Salta de alegría. Pero quiere que le haga una rebaja, que no le cobre mucho. Tiene cojones que se va a gastar 100 euros en putis y me quiere regatear a mí los 4.50 que le cuesta el taxi. En fin, como aquí cada uno va a lo suyo, ahí que lo dejo, él con sus putis y yo con mi comisión que no dudo en reclamar una vez ha entrado.
Taxistas, policías, barrenderos y putis son algunos de los colectivos que préstamos servicio también cuando cae la noche, pero quienes se merecen todo mi respeto y admiración son los médicos de urgencias. Bien sea en un hospital público o una clínica privada su trabajo merece una ola.
Hasta mañana.
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