martes, 20 de junio de 2017

Continuamos para bingo

Los hábitos de la sociedad vienen determinados en gran medida por el poder adquisitivo de cada persona. Si bien a primeros de mes, cuando se acaba de cobrar el ir y venir de la gente se nota, en la hostelería, en los comercios y en el taxi. Los primeros días del mes fueron muy buenos y a medida que van pasando los días el descenso ha sido casi, vertiginoso. Hay una pequeña parte de la sociedad que son los que mejor se lo montan, que son capaces de pasar el mes igual, desde que empieza, hasta que termina, esos son: Los abuelos Bingueros. Saben administrar el fruto del trabajo de toda sus vidas y son capaces de mantenerse, tener para moverse en taxi, echar unas manitas cada cierto tiempo y hasta ayudar a sus hijos.

N° 161 Empiezo la jornada después del relevo, en la Estación Central. Sale una señora del edificio. Pregunta quién va. Estoy primero así que sube en mi taxi. Clínica Velázquez por favor. No me suena, es la primera vez que lo escucho. Si hijo ahora es Los Ángeles 24h! Así sí. 

N° 162 Como puedo voy bajando por las calles tan estrechas que llevan hasta Plaza del Rey. La verdad es que maniobrar con este coche tan grande por calles así es muy complicado. La parada del Ayuntamiento es sin duda la más fresquita , hay un pasillo entre los árboles y la Gran Vía y corre un airecito que se agradece a las 5 de la tarde. Allí sube una señora. No duda, al Bingo! Aver si hay suerte. Es un trayecto relativamente corto, pero no seré yo quien le diga que no.

N° 163 Vuelvo a Plaza del Rey. Allí me llevo un buen rato, no se mueve nada hasta que una señora muy fina y estirada sube y me pide que la lleve al Bahía Sur, por la puerta del Corte Inglés por supuesto!

N° 164 Quedo libre en Bahía Sur y me ubico en la parada. No suelo quedarme aquí porque siempre hay muchos coches. Pero he visto que solo había uno y he decidido entrar. Poco después quedo primero y casi detrás llegan una señora y su hija. Van para plaza del Rey. Y van diciendo que el taxi es grande y estaría bien para ir a Málaga. Van a ir mañana a una comunión. Rápidamente me ofrezco a llevarlas por un módico precio pero no cuela. En el ayuntamiento las dejo.

N° 165 Me quedó en la parada del Plaza y suena un servicio del Bingo Alameda. Una señora que en cuanto se abren las puertas del centro comercial y me ve, ya empieza a mover la cabeza diciendo que no. Es algo mayor y le cuesta moverse. Se acerca, mira de reojo el escalón, me mira a mi, mira las agarraderas y se decide a subir. Todavía no ha terminado de subir y ya me está diciendo que no quiere que venga más por ella. A la plaza de la Ladrillera. Si subir le costó trabajo bajar fué una odisea. Se coloca poniendo la cadera a un lado, rectifica se gira y cadera al otro lado. Empieza a bajar como si estuviera en un tobogán del Agua Sherry, resbalando por el sillón. A medida que va resbalando, se le va subiendo la falda ¡No sabía que hacer! Menos mal que cuando puso los pies de puntillas en el suelo, la falda estaba justo en el límite. Me mira y me dice: ¡No te rías eh! Y le dices a la del teléfono que no te mandé más. Le digo: ¿Y lo bien que se lo ha pasado señora? Me mira de reojo, anda que... Me paga y se despide.

N° 166 Servicio de Eurotaxi. Me esperan en Plaza del Rey la señora, con su hija y su padre que va en silla. Ya me conocen y siempre que llego sonríen y son muy amables, aún cuando llevan bastante tiempo esperando.

N° 167 Servicio, recoger en Camposoto, en el primer puente. Cuando llego hay varios chicos y chicas pero solo suben dos chicos. A uno de ellos lo conozco y él a mi también aunque nunca habíamos hablado, van para Avenida Al Andalus. Cuando vas a la playa, pues mira, es normal que tengas algo de arena en los pies o en las chanclas, pero ¿ Por qué estos dos #@€&@#+" hijos @#?€-+@&"! se han traído toda la arena de Camposoto? No puedo hacer nada, solo sonreir y despedirlos amablemente. En cuanto se bajan tengo que barrerlo todo, que en vez del cepillo bien podía haber utilizado una pala.

N° 168 Me quedo en la parada del Carmen y después de un rato allí, se acerca una pareja algo contentillos.  Abren la puerta y se llevan un rato de risas antes de que se despidan y finalmente sea ella la que se va. Es él quien me dice la dirección porque a ella no se le entendía. Durante el trayecto algo debía hacerle gracia porque no paraba de reírse sola en el taxi. Cuando llego y le digo el importe no le hizo tanta gracia.

N° 169 Me ubico está vez en Plaza del Rey. No estoy mucho tiempo ya que una señora muy elegante y con acento Castellano me pide que la lleve a la farmacia de la calle Falla.

N° 170 Vuelvo al Plaza y sale un servicio para Bingo Alameda, allí sube un matrimonio, de lejos el tío más borde que he llevado hasta la fecha. Iba algo bebido y de actitud prepotente, chulo, con desprecio. A mi me da exactamente igual porque lo tengo que aguantar poco aunque por dentro reviente , pero me preocupaba más la que le estaba dando a su mujer. Conozco yo a uno que por menos le pega una guantá y le dice que cada vez que lo vea le vuelve a pegar. Un saludo para él.

Hoy a sido un día malo, poco movimiento y lo poco que ha habido ha sido mayormente llevar o recoger del Bingo. Cuando no hay trenes cargados de sorpresas, o vales de  Navantia ya se sabe que hay que estar pendientes a los abuelos que salen del Bingo que esos, si que no fallan.

Hasta mañana.

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